Me templé
La primera vez
No metas la pata
Yo, tú, todos cambiamos
Tú mismo eres
Marte y Venus
Una situación embarazosa
¿Qué diablos significa ITS?
Líos en casa


*Dale un respiro a tu piel*
 
 
 

 

Una piel joven es la que respira bien y la de los fumadores empedernidos lo tiene difícil.


 

Las lesiones de los fumadores aparecen en dos diferentes planos: por un lado, el humo que entra en contacto directo con la piel y por otro se encuentran las sustancias tóxicas inhaladas que luego se desplazan por el sistema sanguíneo. Ambos juntos en colaboración arruinan el sistema de hidratación natural, rompen las fibras elásticas que mantienen la turgencia de los tejidos, hacen desfallecer la actividad circulatoria, empeora la calidad del colágeno y, por último, incrementan la acción de los radicales libres. En resumen, toda una hazaña encaminada a acelerar el proceso de envejecimiento.

Y no solo es la piel la que sufre, el pelo también se reseca y hace que se rompa con facilidad mientras que muestra las puntas quebradas y abiertas. Pero hablando del cutis este aparece en un tono entre amarillento y grisáceo muy alejado de la palidez. La piel está seca, mate y salpicada con manchas. Los poros de la piel están dilatados y la nicotina y el alquitrán hacen depósitos bajo la epidermis. Las mejillas siempre sin color. Las arrugas son más numerosas que las debidas a la edad cronológica, también son más marcadas y profundas y las líneas de expresión –propias de la gesticulación habitual- también se intensifican. En cuanto a los párpados suelen hincharse y las bolsas son más pronunciadas.

¡Así que mucho cuidado con el cigarro! Si fumas, intenta dejarlo y si no fumas, mantenlo alejado…

 
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